BALCÓN DE LAS ALPUJARRAS
Cáñar
Un poco sobre el pueblo: Cáñar, es el primer pueblo blanco que encontramos al comienzo de la Alpujarra Alta. Tierra de duendes y hechiceras, de truchas con jamón, de olores a olivo y naranjo que descienden hasta el valle y se mezclan entre las acequias.
Habitantes: 279 Altitud: 1.014 m. Gentilicio: Cañaretes.
Fiestas: 24, 25 y 26 de Julio en honor a Santa Ana y San Joaquín.
Restaurantes recomendados: Piqui(Lo veran nada más llegar al pueblo) .
Historia:
La historia de Cáñar tuvo su momento de esplendor en el período árabe-andalusí, cuando toda la Alpujarra era un importante emporio agrícola especializado en la producción de seda. Después de la conquista de Granada (1492) por los Reyes Católicos, la población se vio paulatinamente sometida a una presión que llegó a convertirse en intolerable, y en 1568 un rico terrateniente de la zona, Hernando de Válor, que tomó el nombre de Abén Humeya, se levantó en armas contra Felipe II, provocando una revuelta general entre los moriscos de todo el reino de Granada. En su término municipal, en un lugar conocido como la alquería de Fex, fue hecho prisionero Fárax aben Fárax, uno de los lugartenientes de Aben Humeya; éste, en venganza, destruyó totalmente la aldea. Por los servicios prestados en aquel trance histórico, el rey Felipe II concedió a Cáñar el título de Villa. Disensiones internas entre los propios moriscos, que, en 1569, dieron muerte a Abén Humeya, permitieron que Juan de Austria acabara pronto con el levantamiento. Los moriscos serían definitivamente expulsados en 1609. La Alpujarra se fueron poblando luego con campesinos procedentes de Galicia, León, Asturias y Castilla. En un lugar cercano estuvo el poblado de Barja, destruido por una inundación en el año 1816. Cuentan las crónicas que, en 1832, la torre de su iglesia fue descabezada hasta el campanario porque era alta, espigada y podían derribarla los vientos.
Ruta hasta llegar a La Mua
Lanjarón es la puerta de entrada. Las ruinas del antiguo castillo recuerdan la estratégica situación que le otorgaba el Islam. Su Balneario sigue teniendo el esplendor de antaño; una gran oferta hotelera acoge a infinidad de visitantes que acuden a aprovechar las propiedades curativas de sus aguas.
En el valle formado entre la Sierra de Lújar y Sierra Nevada, Orgiva nos da la bienvenida y nos indica el camino de ascenso hacia la Alta Alpujarra.
Entre curvas y manantiales, entre cultivos y bancales, un desfile de pequeñas poblaciones nos incitan a conocerla. Orgiva queda poco a poco abajo, y desde el empalme de Cáñar, al fondo comienza a mostrarse una luminosa Costa Tropical a la que recorta el azul intenso del mar.
Durante el tiempo que permanezcamos aquí las sorpresas y satisfacciones se suceden. Una de las primeras nos la otorga la súbita aparición del Barranco del Poqueira tras una curva. Uno de los más bellos conjuntos de la Alpujarra se muestra ante nosotros; tres pequeños pueblos, colgados literalmente de las empinadas paredes, se distribuyen a distintos niveles con el fondo majestuoso de las blancas cumbres del Mulhacén y el Veleta.
Cáñar ya nos enseña lo que el resto de esta tierra depara. Paredes blanqueadas hasta la saciedad; techumbres planas, sin tejas, rematadas por cilíndricas chimeneas; rústicas balconadas; parras de vid que trepan; flores que se reparten aquí y allá; recónditos trazados urbanos que aprovechan el techo de las viviendas inferiores; ínfimas placitas, a las que se asoman coloridas jarapas que incitan a la compra; blancos pasadizos de madera engarzados con pizarra; esquinas, escalones, pequeñas puertas, todo romo de tanta cal que soportan ; un telar que suena; una cabra que bala tras una puerta desvencijada... Imposible transmitir en estas líneas todo lo asombroso que nos espera en la Alpujarra.
Rincones como los descritos se repiten por toda la zona. Bubión acoge una Villa Turística, ejemplo de integración en un entorno. Capileira un Museo de Arte Alpujarreño. Trevélez, la población más alta de España, guarda en secaderos sus conocidos jamones.
Deportes y Actividades
Cáñar cuenta con acceso al sendero Sulayr (recomendable).
La Mua posee una pista de Petanca y una piscina.
La Alpujarra es uno de los rincones de la provincia granadina que ofrece una mayor gama de actividades deportivas, entre las que pueden mencionarse: el senderismo, excursionismo, paseos a caballo, bicicleta de montaña, así como deportes de riesgo como la escalada.
Algunos Datos que serán de utilidad
Temperaturas en tiempo real
(Recuerde que las casas están equipadas de calefacción, y chimenea correspondientemente, vea la seccion de cada casa para saber más)
Fotos
Para ver fotos del pueblo o de la zona diríjase al apartado Fotos.
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