Bienvenido a Cáñar
Relájese y distiéndase en uno de los pocos pueblos aún intactos de las Alpujarras occidentales.
Situado a 1014 metros sobre el nivel del mar, en las estribaciones de Sierra Nevada, Cáñar es un bellísimo pueblo español tradicional rodeado de un espectacular paisaje de escarpadas montañas verdes. Desde varios puntos panorámicos de Cáñar se puede ver el Mediterráneo, y en los días claros la costa de África.
El pueblo, apenas tocado por el turismo, ha conservado su tradicional encanto y es un apacible refugio para la inigualable flora y fauna de La Alpujarra, el lado mediterráneo de Sierra Nevada.
Acurrucado en su calmo esplendor, Cáñar está a sólo 10 minutos de la bulliciosa ciudad comercial de Órgiva y a 35 minutos del centro comercial de Motril, la bonita playa de Salobreña, la serenidad del Valle de Lecrín y la asombrosa ciudad de Granada.
Para llegar a la conocida playa de Nerja es suficiente un agradable viaje de 70 minutos en coche, mientras que Málaga se encuentra a dos horas. El centro de esquí de Sierra Nevada queda a un breve salto de montaña, siguiendo el vuelo del cuervo. Los exploradores menos intrépidos podrán llegar en coche tras un pintoresco paseo de 50 minutos.
Más cerca aún se encuentran los pueblos artesanos de Capileira, Bérchules, Pórtugos, Pitres, Bubión, Pampaniera y Trevélez, el pueblo más alto de La Alpujarra, a 1476 m. Trevélez es famoso por su jamón curado. A media hora se encuentra la ciudad termal de Lanjarón, que, cabe señalar, tiene la mejor heladería de la zona.
Muy cerca de Cáñar se desarrolla una gran variedad de actividades al aire libre como escaladas, esquí, trekking en pony, deportes acuáticos y caminatas de montaña.
Para muchos de los habitantes de Cáñar, la vida ha cambiado poco. Se dedican principalmente a la agricultura aplicando los métodos tradicionales de sus antepasados. Los principales cultivos son el olivo, la vid y el almendro.
Pero el suelo fértil, el agua abundante y el sol inagotable aseguran una buena producción de muchas otras frutas y verduras. Gran parte de la tierra se cultiva aún con mulas y burros, que suelen verse por Cáñar cotidianamente.
La iglesia de Santa Ana, del siglo XVII, es el monumento más prominente de Cáñar, y puede ser que próximamente se beneficie de un importante proyecto de restauración. Cáñar tiene tres bares españoles, una tienda general, una farmacia y un banco.
Frente a la iglesia hay una fuente del siglo XVIII, famosa por su agua natural de manantial, pura y fresca, procedente de Sierra Nevada.
El agua es motivo de orgullo para Cáñar y se utiliza tanto para beber como para regar. Las terrazas cultivadas se riegan con un antiguo sistema de canales que se construyó durante la ocupación árabe.
Cáñar ofrece para las vacaciones un número limitado de agradables casas de ciudad y refugios de montaña. Puede estar seguro de que recibirá una cálida bienvenida en este pueblo habitado principalmente por dos grandes familias que han vivido aquí durante varias generaciones.
Muchos visitantes se enamoran de Cáñar porque es un sitio ideal para liberarse del estrés y adoptar una actitud de vida mucho más relajada. Todo se hace poco a poco.
Cáñar no tiene ninguna de las sofisticaciones de los centros turísticos más conocidos de España. En cambio, ofrece un paisaje espectacular, con numerosos senderos bien marcados para caminantes y excursionistas, desde paseos sencillos hasta escaladas complejas.
Para los amantes de la naturaleza, la asombrosa variedad de hierbas y flores silvestres de la zona, hogar de águilas reales y otras grandes aves de presa, hace de Cáñar un destino que bien vale la pena explorar.
Y para quienes desean descansar del ajetreo de la vida cotidiana, nada mejor que Cáñar. Cáñar ofrece la oportunidad de recorrer y fotografiar unos paisajes inolvidables, y es la elección adecuada para aquellos que buscan una alternativa a la tierra árida y al turismo masivo de las costas.

